sin pensar siquiera en un argumento válido
dejo a la orilla del cauce mi voz grotesca, rasposa y animal
para matarla con quimeras
dejo a la orilla del cauce mi voz grotesca, rasposa y animal
para matarla con quimeras
I
Hay un cierto sabor amargo en el ambiente, desde que se despertó esa mañana lo supo, el día no podría terminar bien, tal vez por esa disposición que tenemos los humanos de creernos nuestras corazonadas en donde a veces las inventamos solo por temor a aceptar que tenemos una vida aburrida, sin chiste, como todos… pero ese día en que ella se despertó sabía que sería distinto y que ya no dependería de ella o de todos los juegos mentales que se inventa antes de las 11 de la mañana cuando verdaderamente se pone a trabajar y ya no es ella contra el mundo sino el mundo contra ella, porque siempre en su turno se carga la mano el jefe con el trabajo y sale a las tres de la tarde muerta de miedo, muerta de hambre, muerta por dentro, como si no hubiera otra cosas más que seguir respirando para poder quejarse un día más, una hora más, un segundo más; por que siempre todo es tan increíblemente arrollador y lleno de desesperanza. Pero ese día trabajó por la tarde y llegó temprano, antes de las cinco, y todo el tiempo antes de llegar a su trabajo se la pasó dormida, viendo la programación de los canales nacionales donde a esas horas solo hay programas de gente dándose vueltas en el aire y bailando una coreografía por demás patética; “por lo menos no soy yo”, pensaba, y seguía sumergida en el estupor de la vida diaria, en sentir que se muere de calor porque se encuentra a 38 grados, en llamarle a su pareja para ver si hoy se podrían ver… todo es una banalidad y todos nos vamos a morir, y sin saber que hoy moriría una parte de ella, seguía preocupada por sus zapatos de 2 mil pesos, de querer cambiar de automóvil porque ese ya está muy visto, de sentirse vacía por que olvidó ver el nuevo reality show de moda.
Ese día amargo y nefasto estuvo plagado de trivialidades, se fumó un cigarro afuera de la oficina antes de ponerse a trabajar y fue cuando empezó a sentir el ambiente denso, que no se movía, ni ella tampoco, en donde parecía que se encontraba en el ojo de un huracán que vendría a destruirlo todo en cualquier momento sin poder siquiera terminar aquella ultima bocanada de humo; pero al fin de cuentas una corazonada, una opresión en el pecho de que hoy no sería lo mismo, tal vez presenciaría la muerte de algún candidato a la gubernatura de su estado, o la universidad de la ciudad se declararía en huelga por decimocuarta ocasión en el mes, tal vez vería como dos sicarios se enamoran en pleno bulevar mientras se matan entre ellos.
Se dedicó a encender la televisión y programar las computadoras que grabarían el debate entre cuatro candidatos a la gubernatura de su estado, pensaba que tal vez ese aire denso se debía a eso, a la política que calienta los humos de los políticos o a que tal vez, solo por hoy todos ellos se iban a dedicar a despedazarse como animales hambrientos por el ultimo filete de carne; y pensó que esa amargura provenía de esa depresión post debate electoral. Y mientras se reía, junto con un compañero de trabajo, de la única mujer contendiendo por la gubernatura fue precisamente esa candidata que soltó la noticia: “propongo que se suspenda el debate de manera indefinida por que no es posible que hablemos de política cuando la ciudad está padeciendo un problema más grande”. Y sin siquiera saber que era lo que pasaba, volvió la opresión al pecho, las ganas de vomitarlo todo hasta que no quede nada y después retumbó la nota en sus oídos: “me acaban de informar que no son cinco los niños fallecidos en el incendio de la guardería, sino 13, les pedimos a la gente que mantenga la calma ya que es toda la información con la que contamos”.
¿Qué niños? ¿Qué guardería? ¿En dónde? ¿Qué pasa? Y mientras se hacía estas preguntas en la cabeza la información la seguía bombardeando. “tenemos en la línea al presidente municipal, ¿cómo está alcalde?” “Mira, es una situación lamentable por la que estamos pasando, pero el gobierno municipal ya se ha puesto a disposición con los padres de familia para apoyarlos en lo que se necesite, ignoro por completo como está la situación, me parece que ya sacaron a todos los niños de la guardería”. Cerró los ojos, se imaginó muerta, pensó en cada cigarro que la mataba poco a poco, en que hubiera preferido no hacerlo, ni haber cambiado de horario en el trabajo y no saber; quedarse sumergida en su mundito donde las flores solo existen para un final feliz.
“Para la gente que nos acaba de sintonizar, informamos que la guardería ABC de nuestra ciudad sufrió un incendio, se desconoce el total de personas afectadas ya que los pequeños y gente que laboraba en el lugar está siendo trasladada a los distintos hospitales de la ciudad, en nuestra televisora estaremos informando lo que pase a casa minuto, pedimos a los familiares y papás de los niños que se encontraban en la guardería ABC paciencia ya que en estos momentos es imposible reconocer los cuerpecitos de los pequeños quemados, algunos nos informan, se encuentran en condiciones devastadoras”. Vio la cara de la conductora del programa especial, sentía que el rostro se le desfiguraba junto con ella “nos informan en cabina que van 19, repito 19 niños que ya han fallecido en esta terrible tragedia, pedimos a la gente que no tenga necesidad de acudir a los hospitales de la ciudad que se abstenga de hacerlo, lo que estamos viviendo es sumamente grave y por favor no entorpezcan la labor de los médicos, a los padres de estos niños pedimos que se tranquilicen y que esperemos pronto tener la lista de los nombres de los niños trasladados a los diferentes hospitales de la ciudad”.
– Y ¿que pasó?
– No se, dijo su compañero de trabajo; parece que se incendió como a las tres de la tarde, algunos niños ya habían sido recogidos por sus papás, pero la bronca fue que muchos estaban dormidos cuando pasó el incendio, lo escuché por la radio ¿qué está saliendo en la televisión?
– Pues acaban de decir que van 25 niños muertos, cada que me ausento de la PC aparecen más niños muertos, es como una cadena interminable ¡Dios! ¿ya viste las imágenes?
– No ¿Qué hay?
– ¡Pues todo! Gente corriendo con niños, padres y madres gritando, policías parando el acceso, el humo… el humo que se detiene, que sigue en el aire, todos se están volviendo locos.
Y era verdad, las imágenes que reproducían por la televisión una y otra vez te provocaban ese paro cardiaco momentáneo, y toda la gente mantenía la mano pegada a su boca, como si ese gesto que demuestra asombro los ayudara a deshacerse de esa pesadilla y ella… seguía sin creer que eso estaba pasado en tiempo real, mientras ella lo veía y no hacía nada, mientras solo veía y no corría a ayudar a nadie. Pero es que estaba muy lejos, se justificaba, y que podía hacer ella sino enojarse con el mundo. “las primeras pruebas periciales arrogan que el incendio fue iniciado en la bodega de junto debido a un corto circuito provocado por un ventilador”.
Pero no es posible ¿cómo nadie se dio cuenta? Tendría que haber pasado tiempo antes de que se consumiera la bodega ¿y la gente de fuera? Existía en ese momento un sentimiento mutuo de desaliento, desmoralizado, y si ella se sentía así no quería imaginarse la conmoción de sentir que no se tiene a nadie, sentir como te vas consumiendo entre una ola de humo, sin poder caminar, sin poder hablar porque hasta ese momento nunca habías tenido la necesidad de aprender la palabra auxilio o aquí estoy entre los escombros, dejar de existir, así sin más acabando con las ilusiones de todas las personas que tenían esa esperanza en ti, de creer que siempre estarían juntos y cumplirían la ley de la vida, en donde el más joven muere al último cuando ya has logrado corromperte lo suficiente como para decir y a mi que me importa. Tal vez es por que ella sentía que todos somos una gran ausencia, sumergidos en el yo instantáneo, volátil, y que muy a su pesar esperaba que todo aquello que pasaba frente a sus ojos despertara el lado humanitario del mundo mecánico, sin sentimientos y sin escrúpulos.
Después de una semana pudo llorarlo todo.
2 habladurias:
No es que mienta por mentir, es que miento para no decir la verdad.
gracias por tu post. y leí tu texto, me gusto mucho tu narrativa y las imagenes mentales que produces, aunque lo que sucedió fue algo demaciado devastador y feo. bien saludos.
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